Fue también en estos años, cuando Ronald conoció otra cultura, la de los indios Pies Negros, que aún vivían en comunidades aisladas en las cercanías de Helena. Un viejo hechicero, comúnmente conocido como el Viejo Tom, fue un amigo muy especial.
Estableció una amistad única con el indio, quien por lo general era taciturno, y pronto Ronald se inició en los diversos secretos de la tribu, sus leyendas, costumbres y métodos de supervivencia en un entorno difícil. A la edad de seis años se convirtió en hermano de sangre de los indios Pies Negros, un honor sólo otorgado a muy pocos hombres blancos.
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